¿Qué son y para qué son las Runas?

Las Runas son los símbolos del alfabeto de los pueblos germánicos. Durante más de diez siglos fueron utilizadas para escribir formas arcaicas del sueco, danés, noruego, frisio, inglés, franco y gótico.

Generalmente, las Runas que han sobrevivido el paso de los años son aquellas que fueron inscritas en anillos, cuchillos, espadas, monedas y piedras.

La razón de esto radica en que  no fueron creadas como un alfabeto literario; nunca se las pensó como herramientas para transmitir pensamientos elaborados o filosóficos.

La función de las Runas era muy simple: se las utilizaba para escribir conmemoraciones, epitafios, o escuetas declaraciones de autoría.

Runas

El origen de las runas ha sido un tema de debate durante años; y naturalmente, existen varias teorías diferentes sobre su procedencia:

El investigador danés Erik Moltke ha asegurado que las runas son obra de tribus germánicas que habitaban las tierras al sur de Dinamarca, y aunque sus estudios son verdaderamente impresionantes, tanto por la profundidad como por la vastedad de sus pesquisas, la verdad es que ninguna de estas hipótesis ha sido probada debidamente.

La mayoría de las inscripciones rúnicas han sido encontradas es Suecia, Noruega, Dinamarca y Alemania; y por esta razón se argumenta que su procedencia puede encontrarse dentro de estas regiones, pero lo cierto es que también se han encontrado runas en lugares tan insólitos como Rumania, o Hungría.

Nunca se asentaron definitivamente en ningún territorio, siempre fueron mutando cuando nuevas mentes las utilizaron: Anglos y Sajones las llevaron desde el continente hasta Inglaterra; y los vikingos incluso se aventuraron con ellas a regiones aún más inhóspitas.

Un claro ejemplo de esto es la inscripción que puede leerse en el suelo de mármol de la catedral de Hagia Sophia, en Estambul. Los siglos han erosionado la mayor parte de las runas, pero el nombre del artista aún pervive: Halfdan.

Éstas comenzaron a perder terreno con la llegada del cristianismo, quien portaba entre sus seductoras dotes todo el poder expresivo del alfabeto romano.

En Inglaterra se las abandonó alrededor del año 1000 d.c. En Escandinavia, las runas continuaron siendo utilizadas hasta bien entrada la edad media, y se las sigue utilizando con fines anticuarios hasta nuestro días.

Actualmente, las personas han dejado de escucharse a sí mismas, y para encontrar los valores que orienten su vida oyen las voces de otros y no las propias:

Llevan a cabo un programa que no es el suyo, y así la ruptura de su personalidad es inevitable.

“Nadie puede darle una mitología”: cada uno debe crearse su propia mitología, es decir su plan de vida, sus sueños, sus utopías, sus realidades.

En la magia cada símbolo rúnico representa una fuerza conceptual.

Estos símbolos se pueden distribuir de tal manera que si fueran a aparecer en una lectura predecirían precisamente el acontecimiento que deseáis provocar a través de la magia.

Ello une sus fuerzas, y a través de la concentración y la visualización, dichas fuerzas se pueden agrupar mágicamente para enviarlas al mundo con el fin de que obren vuestra voluntad.

Desde el mes de octubre se impartirá un Curso de Runas en Centro Sowelu que tiene como objetivos estudiar el origen de las runas, las 25 runas con su significado básico y mitología, runas y talismanes complementarios, tiradas rúnicas, básicas y avanzadas, Posturas rúnicas, introducción a la magia rúnica, terapia de sanación con runas y consagración y rituales.

 

 

Autor entrada: Nelson Valenzuela

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