Desarrollando la Habilidad para Escuchar Eficazmente

En la actualidad la mayoría de las personas vivimos muy agitados y con un nivel de estrés elevado, dejando de lado la calidad de comunicarnos. Estar conscientes y dedicar un tiempo para escuchar al otro es uno de los mejores regalos que podemos hacer. Valorar la acción de escuchar, es demostrar  preocupación por la otra persona, favoreciendo una buena relación, más aún a la hora de solucionar problemas.

En este artículo te damos a conocer cuatro pasos, para lograr una escucha eficaz:

  1. Encontrar un postura que sea cómoda para escuchar.

Uno de los principales pasos para lograr una escucha más eficaz, es encontrar una postura donde puedas establecer contacto ocular con el emisor (persona que se expresa, quien emite el mensaje).

Durante la conversación es significativo  ir usando respuestas no verbales y verbales para ir indicando al otro que lo estas escuchando. Le llamamos respuestas no verbales a mantener el contacto visual y hacer gestos de asentamiento con la cabeza. Y las respuestas verbales serian “aja”, “mmm”, “continua”, entre otras. Estas respuestas verbales y no verbales son uno de los pasos más sencillos para lograr una escucha eficaz.

  1. Desarrolla y toma conciencia de habilidades para confirmar que estas entendiendo al otro.

En esta instancia es útil decir pequeñas ideas sobre lo que está sintiendo la otra persona. Esta habilidad ayuda a  rebajar la tensión de alguien que se encuentre en una situación acalorado emocionalmente. Al desarrollar esta habilidad nos permitirá comprender mejor lo que estamos oyendo, ya que es una buena práctica para transmitir comprensiones y afecto.

¿Cómo la utilizamos?

Ir haciendo un acercamiento hacia el sentimiento, es decir, planteamos una hipótesis acerca de lo que el otro está sintiendo emocionalmente. Puedes usar las siguiente frases como ayuda: “parece que estas dolido por…”, “según he entendido te encanta que…”. Al momento de expresar estar frases, lo ideal es expresarlas desde el cariño con un tono de voz suave y una mirada y postura acogedora.Escuchar

También podemos ocupar los siguientes métodos:

  • Manifestar al otro (emisor) como te sentirías si estuvieras en esa misma situación. Con el fin que se sienta comprendido y apoyado.
  • Realizar preguntas suaves para profundizar más en los sentimientos de tu oyente y así permitir que él se siga expresando. Estas podrían ser «¿entonces te sentías…?», «¿eso te hizo pensar que…? etc.
  1. Ir realizando preguntas o afirmaciones para profundizar en la información.

Si estas en una conversación y no has logrado comprender suficiente lo expresado por el otro, realiza algunas preguntas o afirmaciones para conseguir mayor información acerca de lo que te están relatando. Puedes hacer preguntas directas tales como ¿Qué?, ¿Dónde? ¿Quién?, etc. Tener presente nuevamente el tono de voz de como profundizamos con estas preguntas, es de suma importancia, ya que algunas personas y en ciertas situaciones, el emisor puede sentirse agredido si usas estas preguntas tan cortantes. Si sentimos que el otro se siente amenazado en la comunicación, posiblemente dejara de hablar. A continuación puedes poner en práctica tres enfoques que te permitirán suavizar las preguntas de profundización:

  • «Me gustaría conocer que quieres»; «sería útil que me dijeras donde», etc.

Si te sigues sintiendo confundido con lo que has oído, hazle saber al emisor. Puedes desarrollar esto con práctica…»no entiendo muy bien que lo que quieres decir»; «hay algunos datos que se me han escapado», «entonces lo que tú quieres decir es…», «después fuiste a…»

  1. Resumir puntos clave de la conversación de la otra persona

Otra habilidad importante al momento de finalizar una conversación, es realizar una paráfrasis, que es resumir puntos clave de lo expresado, repitiéndolo con tus propias palabras.

El fin de esto es confirmar que lo que has escuchado es exacto, expresándoselo a la otra persona, logrando corregir cualquier malentendido y así sentirse felizmente diciendo «así que tú crees…». Esto se  puede realizar de dos formas básicamente:

  • Forma resumida: comienza a resumir todo lo dicho por otro, «Déjame ver si lo he comprendido…», «de modo que lo que dices es…»·
  • Forma interrogante: mediante el uso de preguntas: ¿estás diciendo que…?

Pon en practica estos pasos y veras como la comunicación con tus seres queridos y con los que te rodean se ira fortaleciendo.

Autor entrada: Rocio Vassallo Godoy

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