COMUNICACIÓN CON LOS NIÑOS (4ta Parte)

ESTRATEGIAS PARA COMUNICARNOS CON LOS NIÑOS EFECTIVA Y AFECTIVAMENTE. 

 

ASEGÚRESE DE QUE TIENE UNA AUDIENCIA Atención Padre a hijo

Asegúrese de que tiene una audiencia antes de empezar a hablar. Tanto nosotros como los niños en ocasiones nos podemos concentrar en una sola cosa a la vez. Es por esto, que es necesario llamar al niño por su nombre cuando deseemos pedirle o indicarle algo, esperando que tener su atención visual y corporal. Esto ahorrara tiempo, frustración y repetición ante cualquier situación.

 EJEMPLOS: (necesitamos la atención de nuestros hijos)

«Ana» (Espere a que deje de jugar con las muñecas y le esté mirando a usted) «Tienes diez minutos más para jugar ahí afuera.»

«Ignacio” (Espere hasta que él deje de lanzar la pelota y le mire a usted.)  «El almuerzo estará listo en 10 minutos, para que entres a la casa.»

HAGA SENCILLOS SUS PEDIDOS

Los niños hacen su mejor esfuerzo para llevar a cabo una orden a la vez. Les es difícil recordar una lista de pedidos, es por ello que como adultos tenemos que comunicarnos haciendo pedidos más sencillos.

Javier, de cuatro años, se confundiría si usted le dijera, «Ve a la cocina a llevar este paño y cuélgalo al lado del mueble, pero primero recoge tu plato y saca afuera al perro.» Javier y el perro podrían salir afuera porque «saca afuera al perro» sería todo lo que Javier recordaría.

Mamá y Papá por favor, separe sus pedidos. Pida a Javier que recoja su plato. Cuando haya terminado esa tarea, pídale que saque al perro afuera. Cuando el perro esté afuera y Javier esté adentro, pídale que cuelgue el paño en la cocina.

 

PIDA LAS COSAS IMPORTANTES CON FIRMEZA

Madre habla con firmeza

El tono de voz es importante  cuando deseamos expresarles un mensaje a los niños, especialmente cuando necesitamos pedirles algo. Para ello debemos expresarnos con firmeza y claridad al momento de nuestro pedido.

Recordemos, que especialmente los niños pueden pensar una sola cosa a la vez. Sobre todo cuando ellos están jugando, es difícil llevar su atención hacia usted. Ya que tal como a usted, no les gusta ser interrumpidos, menos en sus instancias de entretención.

Los pedidos en voz baja hacen pensar a los niños que a usted realmente no le importa que hagan lo que usted les pide.

 EJEMPLOS:

“Por favor pónganse sus abrigos. Entonces estaremos listos pata tomar el bus”, esto dice a los niños lo que usted desea y por qué.

“¿Quieren ponerse sus abrigos ahora? Hace pensar a los niños que tiene elección, cuando en realidad no la tiene, además que no tienen un motivo por el cual deberían obedecer.

Autor entrada: Rocio Vassallo Godoy

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