Recuerdos de la Madre Tierra

RECUERDOS DE LA MADRE TIERRA, LOS CAMINOS DE LA UNIFICACIÓN.

En los tiempos pre-diluvianos, diversas razas humanas recorrían el cuerpo de la madre tierra con el fin de realizar una simbiosis entre sus conciencias y el espíritu del planeta.

Estos viajes eran realizados con el propósito superior de ayudar a la conciencia planetaria y al desarrollo personal de cada ser. Aquellas emigraciones se realizaban en grupo, en parejas o individualmente, podían durar muchísimos años, siendo una experiencia transformadora y sanadora para las conciencias que realizaban este viaje.
Los caminos estaban muy cerca a las cordilleras, pues esas maravillas de la naturaleza sostienen la red de conciencia de manera natural y transportan las energías de la madre tierra hacia los continentes.
Los humanos de ese entonces estaban unidos a la conciencia de planetaria y al universo, sabían muy bien que recorrido realizar y su significado energético, pues la misma tierra les mostraba el camino y el universo les mostraba el propósito a plasmar en cada parte del cuerpo (continente, país o ciudad del planeta).


Existían tres grandes recorridos, cada uno con sus cualidades y frecuencias específicas. Uno de ellos comenzaba desde las cordilleras de Europa, recorriendo los Alpes, Cordillera Cantábrica, Pirineos, Montes Cárpatos, hasta llegar a las cordilleras del Himalaya en Asia. Dicho camino era utilizado para activar el chakra corazón y el plexo solar de la madre tierra.
Otro camino comenzaba en Oceanía pasando por las cordilleras de los Alpes Australianos, Cordillera Central, Montes Cook, hasta llegar a la cordillera del Atlas en África. Activando el segundo y primer chakra de la tierra. En esta parte del recorrido los seres movían las energías masculinas para co-crear, direccionar y proteger desde su propio corazón a la madre tierra.
Por ultimo ,había otro gran recorrido que comenzaba en el océano pacifico , en las islas Polinésicas, pasado por isla Moorea, Isla de pascua, la cordillera de los Andes y los montes Apalaches en Estados Unidos. Este camino activaba el quinto y sexto chakra de la tierra. Este viaje movía las frecuencias femeninas de la tierra, para despertar la visión profunda, el amor y la sensibilidad en la conciencia planetaria.
Cada uno de estos viajes terminaba en el séptimo chakra, en Antártida donde generalmente dejaban cuarzos con todas las frecuencias, vivencias, sentimientos, alegrías, desafíos, miedos y bendiciones para la humanidad, el universo y el planeta.
Todos estos caminos eran realizados con alegría, amor, sabiduría y voluntad, forjando un trabajo en red similar a las redes neuronales de un cerebro, logrando sostener una conciencia de quinta dimensión.

En algún momento de la historia fuimos una sola humanidad unida en una sola conciencia de servicio al plan y sabíamos que recorrer el cuerpo de la tierra, era recorrer nuestro propio cuerpo porque somos y seremos la misma conciencia coexistiendo en cuerpos diferentes. En los años venideros estos caminos volverán a ser utilizados.
Descubre por qué deseas o sueñas viajar a un lugar de la tierra, tu espíritu conoce la energía y el camino que necesitas para crecer.

 

Por Bastián Díaz Flores

Post Author: Nelson Valenzuela

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *